Pasos sencillos para cuidar tu piel a diario

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Seguro que todos recordáis a vuestra madre insistiendo en que os lavarais los dientes después de comer cuando erais pequeños. Gracias a eso, ahora no hace falta que te llame ni te mande un whatsapp para que lo hagas y que además sepas que estás haciendo algo por el bien de tu salud.

La rutina facial diaria es algo parecido. Es necesaria hacerla determinadas veces al día para que la salud de nuestra piel no se resienta. Lo malo es que no tenemos a alguien (por lo general) que desde pequeñitos nos insiste en crear esos buenos hábitos.

Muchas veces en las sesiones de belleza con mis clientas muchas se sorprenden de que sea tan necesario, por ejemplo, utilizar protección solar todo el año. Por eso, os voy a explicar en tres pasos super sencillos cómo mejorar y cuidar vuestra piel.

Paso 1: Limpieza

Es el primer paso del que todas nos olvidamos bien por pereza o por falta de costumbre. Mucho antes de poder aplicar una crema hidratante sobre el rostro, debemos preparar este para recibir esa hidratación y que la piel la aproveche al máximo. Como dice una compañera mía, si no limpiamos nuestra piel primero “es como fregar sin haber barrido primero”. Lo que vamos a provocar es que la hidratación no penetre correctamente porque los poros estarán obstruidos por las impurezas (células muertas, maquillaje, sudor, contaminación…) y lo que hacemos añadiendo la crema es colaborar con esa obstrucción.

Es conveniente que si estamos maquilladas (por ejemplo antes de ir a la cama), nos desmaquillemos primero antes de utilizar nuestra limpiadora o bien utilicemos una limpiadora que tenga la función desmaquillante. Recordad que la zona de los ojos deben desmaquillarse con un producto específico para ellos, ya que la piel es mucho más fina y sensible. Al aplicar nuestra limpiadora procuraremos hacerlo evitando esta zona.

¿Qué limpiadora utilizar? La que mejor le vaya a tu piel. Busca una que sea específica para tus necesidades: piel seca, grasa, madura, sensible, con acné… A mí, personalmente, me funcionan mejor las limpiadoras que hay que aclarar con agua y tienen un exfoliante suave, ya que de esta manera puedo utiizarlas con un cepillo limpiador y mi piel queda mucho más limpia y con una sensación mucho más fresquita y calmada.

 

Paso 2: Tonificar

Este paso para mí fundamental, otras personas no lo consideran tan importante, e incluso muchas inútil. A mí me encanta, después de la limpieza (y exfoliación suave en mi caso), dar a la piel un plus de confort e hidratación. Yo utilizo una loción que potencia y ayuda a la hidratación y que además me calma la piel. En el mercado podéis encontrar muchísimas opciones: control de brillos, energizante, luminosa… Yo, me quedo con la mía (al final del post os pongo lo que yo uso) que además tiene un olor muy especial que me recuerda a cuando era pequeña.

 

Paso 3: Proteger e Hidratar

Una vez preparada la piel para recibir la hidratación, tenemos que tener en cuenta dos cosas: que debemos ayudar a la piel a hidratarse y que además debemos protegerla de la deshidratación y los factores externos como los rayos UVA y la contaminación.

Igual que en los anteriores pasos existen muchísimos productos para estos fines. Yo os aconsejo utilizar siempre una hidratante, que al igual que la limpiadora, sea específica para vuestro tipo de piel, que mantenga la hidratación durante el día y que, si es posible, tenga protección solar.

Aunque no lo veamos, los rayos UVA están siempre presentes mientras es de día, y esto afecta a nuestra piel. Uno de los factores del envejecimiento de la piel es la exposición a los rayos solares, así que, a protegerse.

Yo utilizo dos productos, primero una solución que protege de la contaminación y radicales libres y además tiene un FPS 30, y después mi crema hidratante. Para la zona del contorno de los ojos utilizo una crema específica.

Por la noche, ya que no hay sol, utilizo un suplemento que ayuda a la producción de colágeno para las primeras arrugas.

 

Como veis es una rutina muy muy sencilla, pero que da resultado, sólo tenemos que ser constantes. Yo la aplico dos veces al día, por la mañana al levantarme y antes de maquillarme, y por la noche antes de ir a dormir. Hacerlo en esos dos momentos es muy importante. Por la noche la piel se regenera y al levantarnos la tendremos con restos de sudor, grasa, productos aplicados antes de ir a dormir, células muertas… aunque no las veamos, están ahí taponando los poros. También durante el día nuestra piel sufre cambios de temperatura, aires fríos, roces, contaminación… muchos factores y toxinas que se adhieren a ella y debemos limpiarlos antes de acostarnos y favorecer el proceso de renovación de la piel.

Espero que os haya gustado la entrada y os sea útil. Si tenéis curiosidad os dejo los productos que utilizo yo para completar esta rutina de cuidado de la piel


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